Esta bonita plaza dedicada al escritor Antonio Gala recrea un patio andaluz. Se puede acceder tanto por la calle Guadiana como Montecillo. Está presidida por un busto del poeta y dos placas de cerámica con dos sonetos del autor, dos fuentes, arboleda y macetería con flores. Es un lugar muy agradable para sentarse a leer o relajarse con el sonido del agua.